Ekadanta Medial...'s profileekadanta medialunaPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Nuestro planeta azul cambia...
Cada uno de nosotros es libre de elegir el camino que más le corresponde, porque también aunque seamos elementos dentro de diferentes sociedades, somos individuos, alrededor de 6.650 millones de seres humanos. Nuestro equilibrio Miri, como bien lo dices, es tan frágil. No somos más que granos de arena en medio del universo. Los mapas y las fronteras han sido dibujados de la mano del hombre, tras largos siglos de enfrentamientos (que aun perduran, parece ser que no nos cansamos nunca de pelear para dominar), y las normas son sus códigos de conducta.
¿Crees que no somos agresivos, que no empleamos la violencia?
No deberíamos pero cuando miro a mí alrededor, veo la gente que me rodea, a veces, puedo percibir la agresividad del entorno. Esta en todo: comportamientos, anuncios, noticias, incluso ahora han vuelto a asesinar por pensar diferente...
Me he encontrado en tal situación, frente a una valla, y cuando he tendido la mano, la valla se ha entreabierto, entonces he ido un poco más adelante. Siempre hay vallas, y muchas veces tropezamos. Así que quizá es un principio de solución, pensar e elegir actuar.
Ekadanta
@ (7) agua...Haiga, flora, fauna...
una voz soy, una voz más, nada más
una voz sin rostro, una voz sin nombre,
un susurro a veces, un secreto a voces,
una voz más, nada más,
un látigo espiral alfa-manguera,
sin mitra ni birrete, sin cetro ni brida
una voz de un sólo celo...
una voz más, nada más,
si se puede soñar, se puede hacer,
y narrar cantando su visión del cielo
de tonos transparentes, de reflejos graves,
sin avales ni vitrales, una cuarta parte
que expresa en sincronía
la grácil danza del palpitar eterno
una voz que venera la sabiduría innata
y la caricia de la verdad que no ata
una voz del alba sobre la mariposa...
a veces un río sin agua,
una puerta abierta al palacio desierto,
y narrar cantando la sensibilidad del alma
(Ekadanta)
@ (5)...mensajeHablamos del estado <<animal>> del ser humano y dejémonos de estupideces, que si la política y otras historias, que si el barril de petróleo subirá más mañana, que si el dinero gobierna el mundo, que si de inmigrantes, que si no llegamos a final de mes, que si soy blanca y el vecino negro, que si de religión, que si de beneficios o perdidas, que si..., que si..., que si…
Empezaré diciendo que a mi parecer, el camino humano, o la evolución mental y filosófica, se han perdido en un sendero confuso, avanzando entre lo que “esta bien o mal”, lo que “uno aparenta y el otro no”, lo que es “políticamente correcto electoralmente dicho” y lo que “se tendría que hacer para que…”.
Hoy, los adjetivos más adecuados para describir el patético estado en que se encuentra nuestra sociedad son: desprecio, egoísmo acomodado, consumismo indecente, hipocresía, indiferencia, fatalismo, pasividad, falta de imaginación y de confianza, envidia, codicia, odio y rabia, falsa modestia, agresividad, violencia y vulgaridad, cobardía, opacidad, intolerancia, licitación, e inmovilismo general complacido... En fin, la negación espléndida como postura adoptada o lo que equivale a una aprobación silenciosa por parte de la mayoría.
Nunca hemos logrado ser lo suficiente creativos en términos de soluciones eficaces para todos, y eso exclusivamente por motivos íntimamente relacionados con las palabras productividad, rentabilidad, ingresos y beneficios. Y seguimos perdiéndonos el tiempo divagando entre las noticias diarias, los sucesos, las inercias políticas, desperdiciando la esencia del ser entre difusas teorías.
Actualmente, el ser humano nace, crece, se reproduce y muere en una bitácora exclusivamente materialista, construida a su antojo - tras siglos de “evolución” según afirma - por su exclusivo beneficio, bienestar y disfrutar con la mayor insostenibilidad posible. Jamás se le ocurrió la mínima repartición teniendo en cuenta las diferencias que siguen existiendo por el mundo, y aun menos se preocupó – como se supone que tendría que actuar todo ser inteligente - de conservar el entorno vivo que lo rodea en su afán de superar las leyes de la naturaleza. Sigue y pelea por territorios para explotar, pone limites y prohibiciones, compite y diferencia razas, juzga, clasifica, prefiere aparentar que ser autentico, dejando malgastarse sus posibilidades y capacidades cerebrales.
Habla de globalización como método “milagro” olvidando que el propio cambio climático es la globalización definitiva e inequívoca dado el escenario de crisis ambiental en el que nos encontramos. Esta postura es sencillamente inaceptable, es un suspenso absoluto en todas las asignaturas de una especie que presume ser dotada de inteligencia.
Seguiré diciendo que a mi humilde parecer, el ser humano - en su inconmensurable prepotencia a fines de pseudo protección de unos en contra de otros, tras luchas y batallas durante siglos, guerras absurdas - pretende dominar, y más dominar, poniendo en peligro el planeta que lo aloja sin aceptar que la especie humana no es más que un grano de arena en medio del Universo.
¡Quedémonos con los ojos cerrados, los oídos sordos y las mentes vacías, olvidémonos de todo superficialmente durante el breve instante navideño!
¡Navidad esta por llegar, y ya anunciada como el periodo de mayor consumo del envoltorio superfluo y de despilfarro con finalidad de lucimiento, la tasa hipotecaria ha subido pero da igual, mientras tanto la inflación mundial reventa todos los índices por vínculo de la energía fósil!
¿Y sí mañana descubres que no queda nada de lo que conocías antes?
¿Y sí mañana despiertas y te das cuenta que el antes ha desaparecido para siempre?
¿Por cierto, ya esta el cambio climático?
Incuestionable.
El cambio climático es «inequívoco» y se debe en un 90 por ciento a la acción humana sobre el planeta.
Esta es la realidad, indigesta, sinónima de consecuencias catastróficas, pero claro ya esta, la ONU certifica que el cambio climático es culpa del hombre. Los científicos ya han hecho su trabajo y emitido su sentencia: el cambio climático actual es inevitable, abrupto, acelerado, durará siglos y ha sido causado en su mayor parte por la acción del hombre.
La comunidad científica habla con una sola voz y ha quedado demostrado que combatir el cambio climático es el desafío definitivo de nuestra era y que invertir y reducir sus efectos es el reto define a nuestra época. Aún hay lugar para la esperanza si se actúa a tiempo porque existen medios reales y asequibles para combatirlo pero no hay tiempo para medias tintas.
El problema:
El dióxido de carbono, que hoy emiten motores, fábricas y bosques desforestados, desarrolla su dramático efecto años más tarde.
Por eso el calentamiento global es irreversible y durará cientos de años, pero, de momento, será un cambio que podrá asumirse.
Lo peor vendrá si no se pone remedio a la emisión indiscriminada de gases de efecto invernadero y si la temperatura se incrementa en algo más de dos grados, algo muy probable, pero que se puede evitar.
Resumiendo la situación:
Sí, el hombre es culpable del cambio climático. Sí, podemos hacer algo. Sí, ya contamos con todos los medios para hacerlo.
Pero debemos comenzar de inmediato.
Eso es un mensaje a los escépticos, a los indecisos, y sobre todo a los políticos.
Si deseas enviar un mensaje, añadir un comentario o participar, gracias por pulsar aqui
(Ekadanta)
@ (3)Oasis, 40
Imaginación, oasis intuitivo, siempre viajando al revés, Un silencio de la luna, intemporales confines, Donde se encuentran unos quizás y tal vez, Un vuelo mágico, unas formas diferentes, Leves señales, caracoles llenos de matices, Un desierto atrevido, sin temores ni disfraces, Algunos horizontes multilaterales, Un sabor a girasoles, goteo de alrededores, Como aquellos barcos a la deriva de la niñez.
¿Por qué se obstinan en pintar mi alma con lápices?
Si yo prefiero los pinceles creadores de colores, El don de meditar sobre las maneras, irracionales, Lo que ha emergido del paisaje son los paisajes, Todo se separa continuamente para estar en otras partes, Y las voces dejan aflorar todos los detalles, Reveladoras de mis profundas emociones, Sempiternas preguntas escondiendo las pequeñas muertes, Sensibilidades relevantes como la pequeñez del pez, Esperanzas de fluidez, como delfines, libres.
¿Por qué no pudo detenerse el movimiento como soplos invisibles?
De la sinceridad, nunca he intentado contar las veces, Ni de los hombres, las huellas sobre mi desnudez, Y se mezclan partículas como flores y trigales, El aire vibra musical entre las hierbas verdes, Nos inunda un aroma etéreo de mil hojas, neuronales, Nos contemplan los crepúsculos, rítmicos placeres, No hay dilema en este mundo de sensaciones, Soñadora, queda algo sublime, unas híbridas realidades, Marfileña porcelana, una parte inmortal de aquellas noches.
¿Por qué nuestro corazón no entiende de probabilidades?
Y los perfumes, cristales de los eclipses, Incrustados, permanecen en este acogedor baile de luces, Vagabundas, atravesando huecos y rincones, Apartándonos de la triste mirada de las nubes, Dejándonos dulcemente encima de los árboles, En un infinito movimiento de entonces, El caos se vuelve orden ante nuestras mentes, No deja ningún espacio por cualquier antes y después, Protegiendo la sencillez de aquellos verdaderos instantes.
(Ekadanta) @nunca se llega tarde cuando a algo quiere llegar http://nuestroplanetaazulcambia.events.live.com/
|
|
|